Cómo medir la excelencia

Siempre que estamos realizando una determinada actividad, hablamos de alcanzar la excelencia como el objetivo que nos permite medir si lo que hacemos es en términos de calidad, aceptable para la mayoría de las personas. Así, por ejemplo si quieres alcanzar la excelencia en tu trabajo, enfocas tus esfuerzos para alcanzar el nivel de calidad que esperas. Sin embargo, puede que luego de todo el esfuerzo que has puesto en tu trabajo, tu supervisor inmediato parece no haber quedado complacido con lo que hiciste.

Photo Credit: Andy Magee via Compfight cc
Photo Credit: Andy Magee via Compfight cc

No significa que lo que hiciste estuvo mal, pero puede que las expectativas de excelencia de tu jefe sean diferentes a las tuyas. Ahora bien, ¿Cómo hacer para medir algo como la excelencia, siendo tan profundamente subjetiva?

La base que naturalmente usamos para medir la excelencia es lo que la mayoría hace para alcanzar determinados niveles de la misma actividad que estamos comparando.  El problema con esta base es que es un elemento externo, mientras que la excelencia es un elemento completamente individual.

Para medir correctamente la excelencia, necesitas determinar métricas que permitan comparte contra ti mismo, a fin de saber si la actividad que estás alcanzando genera los resultados que estas esperando en la calidad que estas esperando.

[tweetthis url=»http://wp.me/p4XT2l-PB»]¿Cómo hacer para medir algo como la excelencia, siendo tan profundamente subjetiva?[/tweetthis]

Supongamos que decides comenzar a tocar un instrumento, por ejemplo el piano. Al principio, la calidad de lo que produces es obviamente inferior a la mayoría, y es fácilmente apreciable que no alcanzas el nivel de excelencia universalmente aceptable. Sin embargo, en la medida que mejoras, te acercas al punto donde la gente considera que lo que haces es bueno, lo que te pone en el punto medio de lo que la mayoría puede hacer. Para pasar al siguiente nivel, no tendrás un punto de referencia, si siempre usaste como base lo que representa bueno para la mayoría.

Una forma correcta de medir tu progreso es ir comparándote a ti mismo a medida que vas avanzando. Esa misma fórmula te estará acompañando en la actividad que desarrollas permanentemente, hasta que alcances lo que representa el nivel de excelencia para ti.

Hagamos un ejercicio simple:

  1. busca una hoja y anota 3 actividades en las que quieres alcanzar un nivel de excelencia. Supongamos que una de ellas es que deseas que tu casa se vea extraordinariamente organizada.
  2. Para cada actividad, anota una tarea simple que haga que esa actividad sea mejor a lo que haces en estos momentos. Digamos que en el caso de tener tu casa organizada, una tarea simple es que procures mantener la mesa sin objetos sobre ella.
  3. Aplica esa tarea a la actividad durante 21 dias. Al cabo de 21 dias, compara y verifica si tu actividad es un poco mejor a hace 21 dias. Si al pasar 21 dias, de forma inconsciente ya no dejas nada sobre la mesa, significa que ya has alcanzado un nivel de excelencia en esa actividad, por lo que ahora puedes enfocarte en otra tarea, por ejemplo, no dejar la ropa en la cama o mantener la cocina sin artefactos.

La excelencia en términos personales se alcanza cuando puedes operar de manera inconsciente aquellas actividades que antes debías hacer de manera consciente. 

Lo que ya haces hoy en día, independientemente de tu apreciación, ya ha alcanzado ciertos niveles de excelencia. Seguramente los niveles de excelencia de hoy no te dan la satisfacción que esperas y es natural, ya que eso es lo que forma parte de nuestro propio crecimiento como individuos.

Mi pregunta para ti:
¿Hay alguna actividad en la que no has alcanzado el nivel de excelencia que deseas?