Vender: el arte de servir

Todos vendemos de alguna u otra forma. Cuando aplicamos para un empleo, estamos vendiendo nuestros talentos y habilidades. Cuando recomendamos un producto o servicio, estamos mercadeándolo e interviniendo de alguna manera en el proceso de convertir a esa persona en un potencial cliente. Es por ello, que aunque no seas un vendedor en términos de profesión, la labor de ventas es una habilidad que todos tenemos y que de alguna u otra forma debemos aprender a desarrollar.

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Vengo de una familia de vendedores. Mi papá durante muchos años estuvo en el negocio de las ventas y dos de mis tres hermanos decidieron seguir sus pasos. Yo por mi parte, decidí dedicarme a la ingeniería y alejarme del oficio de vender. Al igual que muchas personas, tenía muchos prejuicios y sentía que no tenía la personalidad para relacionarme con una persona e influenciarla hasta el punto de motivarla a comprar un producto, pero también veía muchos de los principios y técnicas de ventas, interesantes, útiles y bastante beneficios financieramente hablando.

Vender es esencialmente el arte de servir. La venta se concreta cuando consigues un cliente y para que eso ocurra, debe haber un proceso previo en el que sirves a esa persona, orientándola, brindándole información y motivándola a obtener un servicio o un producto que le permita cubrir una necesidad y a cambio, recibir una compensación. Un buen vendedor, es aquel que piensa en su prospecto o cliente y evalúa si la necesidad que tiene puede ser suplida por su producto o servicio, o en una forma más sofisticada, puede mostrarle un producto que supla una necesidad que no sabía que tenía.

Tenemos en ocasiones una muy mala imagen de los vendedores, por experiencias previas con individuos que han ejercido de muy mala manera esta profesión, ya que se enfocan principalmente en su propio beneficio y no en atender a la persona de la forma correcta. Sin embargo, las ventas son fundamentales para toda persona que desee un desarrollo profesional exitoso, y más aún a aquella persona que quiere dedicarse al emprendimiento.

De mi padre aprendí algunos puntos importantes para ser un vendedor exitoso que quiero compartir contigo:

  1. La otra persona y su necesidad primero. No intentes forzar la venta, aprende a reconocer las necesidades de la otra persona y el momento adecuado para brindar una solución.
  2. Escoge un producto que tu mismo comprarías. La forma más fácil de recomendar, es en base a un producto que tu mismo conoces.
  3. Haz seguimiento a tu cliente. Con la compra del producto, la venta no termina. El secreto de una venta exitosa, está en la postventa.
  4. La gente compra por el vendedor, no por el producto. Si la persona que le ofreces el producto se siente contenta contigo, seguirá comprando el producto.

La venta es un arte,  y como tal, amerita práctica para desarrollarlo a plenitud. Aunque hay gente que tiene el talento natural para hacerlo, es una habilidad que se aprende con paciencia y perseverancia.

¿Has leído algún libro de ventas últimamente o haz tenido alguna experiencia interesante en ventas?